Siempre esta cuando quiero hablar, siempre esta cuando quiero llorar, siempre esta cuando simplemente no quiero a nadie, para recordarme una vez más que todo esta bien, si tomo su mano puedo encontrar el racimo de tranquilidad que necesitaba para vivir, el trozo de mi que deje extraviado por alguna parte del camino el me lo regresa para hacerme feliz.
Con el no soy yo, soy quien quisiera ser, y me cuenta que todo esta bien, y me siento acurrucada en sus brazos para volver a ser yo y volverlo a sentir, soy como una niña a veces que necesita protección y otras soy el protector, entiende que a veces mis grabaciones mentales vuelven sin solicitarlas y caigo en un lapsus indeterminado de recuerdos que no me corresponden, esta siempre para traerle sosegó a mis desordenadas ideas y para comprender una vez más mi melancolía pasajera y mis raras ideas.
Estoy siempre para acompañarlo en su mundo, sin entender a veces pero comprendiendo siempre, correspondiendo una vez más a su amor, comprendiendo una vez más su fase de niño, su fase de adulto, su fase de hombre, entendiendo su ludica pasión, para verlo sonreír, su espíritu libre y soñador lo lleva siempre a ser como es, un momento, un detalle, unas palabras son para el más importantes, lamento a veces no entenderlo pero si tratar de comprenderlo. Su melancolía momentánea, y su prudente comportamiento son dosis de amor que me brinda, sus momentos y los mios coincidiendo en el tiempo,
Aprendiendo el de mis momentos y aprendiendo yo de sus sueños, deje de llorar para aprende a sonreír cuando lo conocí ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario